cubamatinal.com| |
Cuba y su Realidad Social 26-04-2017

Portada
Noticias
Deportes
Breves
Video Blog
Cuba-Org.
Politicas
Reportajes
Actividades
Colaboraciones
Buscador
Cartas
Suscribase
Para los Estados Unidos, América Latina está dividida en dos regiones
El ex embajador de Estados Unidos en Bolivia, Argentina, Cuba, México y Centroamérica, Manuel Rocha, de amplio protagonismo en sonados sucesos políticos del pasado en varios países latinoamericanos, estuvo en Asunción por algunos

Según Rocha, América Latina está dividida en dos, para los Estados Unidos: los países con gobiernos de centroderecha que tienen acuerdos de libre comercio con su país y los de centroizquierda hostiles en mayor o menor grado a la política norteamericana.

P. Su currículum es muy amplio. Estuvo en México, Buenos Aires, Bolivia, Cuba, Centroamérica. Es egresado de (las universidades de) Yale, de Harvard, de Georgetown...
R. Bueno, trabajé 7 años con México, 4 años con Centroamérica; 6 años con el Caribe, incluidas Cuba y República Dominicana; dos años en Buenos Aires y también como embajador en Bolivia hasta el 2002. Yo dejé a Goni Sánchez de
Lozada en el poder. Yo salí de Buenos Aires para llegar a una Bolivia donde el presidente era Hugo Bánzer. Después, por su muerte, asumió Quiroga, el vicepresidente, y después vino la elección donde Sánchez de Lozada le ganó a Evo Morales. Pasé por esos tres cambios y dejando a un hombre, muy del sistema, con relaciones muy cercanas a Estados Unidos.

P. Sánchez de Lozada era como un norteamericano más. Hablaba mejor inglés que español...
R. Correcto, hablaba un mejor inglés que el español. También fui embajador interino por tres años con el presidente Menem en la Argentina, medio año con (Fernando) De la Rúa. También trabajé en el Consejo de Seguridad Nacional. Estuve encargado de México, Cuba y Haití. Estuve con el Pentágono planeando la invasión a Haití. Estuve con el Departamento del Tesoro planeando lo que teníamos que hacer cuando (la crisis de) el Tequila se vino abajo. Participé por 40 días sin parar para conseguir los 50.000 millones de dólares para levantar la economía mexicana. Participé fuertemente y en todas las conversaciones con el lado cubano para resolver el tema de los balseros que llegaban a territorio norteamericano y los que terminamos poniéndolos en Guantánamo hasta devolverlos a Cuba.

Casi me queman vivo

P. Quiere decir que tiene un conocimiento muy amplio de lo que pretende EE.UU. para la región. ¿Cuál fue el tema que más le hizo sudar la gota gorda?
R. Para mí fueron varios momentos. Yo viví profundamente la década de los ochenta y la crisis centroamericana: la llegada al poder de los sandinistas, la guerrilla salvadoreña del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional), la guerrilla guatemalteca...

P. ¿Desde Washington?
R. Desde Washington, pero también estuve como encargado de asuntos militares en la Embajada de Honduras, donde nosotros teníamos el proyecto de los contras, que utilizaban el territorio hondureño para presionar al gobierno sandinista de Nicaragua...

P. Estuvo muy involucrado, entonces...
R. Claro, tanto es así que estando en la Embajada de Tegucigalpa, los opositores de izquierda casi me queman vivo. Ya habían quemado 30 autos de la Embajada. Iban a quemar hasta el edificio... Afortunadamente, teníamos una base militar, que se llama Palmerola, desde donde mandaron helicópteros con soldados. Eventualmente, cuando las fuerzas militares hondureñas vieron que Estados Unidos se disponía a defender a la Embajada, ellos salieron a defendernos.

P. ¿Cómo le fue en Cuba?
R. Me tocó aquel tiempo en que los cubanos tumbaron dos avionetas civiles de Estados Unidos y crearon una crisis bastante delicada. Fue el 24 de febrero de 1996.

P. ¿Que invadieron Cuba...?
R. Efectivamente. Invadieron el espacio aéreo cubano. Representar a Estados Unidos en Cuba fue para mí un verdadero reto. Lidié con ellos dentro de un esquema de cordialidad, pero de mucha distancia.

P. ¿Cuál es su análisis de la situación de América Latina?
R. Yo me acuerdo que en 1994, en la Casa Blanca, con el presidente Bill Clinton analizamos la situación de América Latina. En 1976 estaba en manos de militares que violentaban los derechos humanos. En 1994 teníamos democracia, respeto a los derechos humanos y una aceptación general para seguir el modelo de economía de mercado para salir de la pobreza. Clinton dijo que era hora de celebrar esos tres logros. Invitó a los presidentes del continente a esa reunión, que se conoció como Cumbre de las Américas, en diciembre de 1994, en Miami.

P. ¿Cuál fue la conclusión?
R. El Presidente soltó una idea que ya había sido enunciada antes por George Bush padre, que era forjar un área de libre comercio desde Alaska a la Patagonia. Se discutió profundamente y se consensuó que eso era exactamente lo que se quería hacer. Estamos hablando de la construcción de una América, de 800 millones de ciudadanos, que iban a vivir en regímenes democráticos, elegidos en elecciones transparentes cuyos gobiernos iban a respetar los derechos humanos, con gobiernos que iban a respetar las reglas del libre mercado para tener acceso finalmente al mercado más vibrante y grande de la región que era Estados Unidos.

Brasil, asesino del ALCA

P. ¿Por qué fracasó?
R. Yo participé íntimamente desde la Casa Blanca. En agosto de 2003, nueve años más tarde, en Cancún (México), Brasil sacó a relucir el tema de los subsidios agrícolas. Con eso Brasil asesinó el ALCA y se bajó del deseo de ser parte de él. La respuesta de Estados Unidos vino en su negociador Bob Zoellick. En septiembre, un mes después de Cancún dijo que a raíz de lo ocurrido en Cancún y lo manifestado por Brasil, era obvio que en adelante Estados Unidos iba a trabajar con los que querían hacerlo y dejar a un lado a los que no querían. A partir de lo ocurrido en Cancún, Estados Unidos ya
no ve una sola América Latina, sino dos.

P. ¿Cuáles son?
R. Le estoy hablando de mí análisis personal. Acuérdese que ya no tengo la voz del gobierno de Estados Unidos. En la América Latina están los tres países del NAFTA (Canadá, México y EE.UU.) sumados a los cinco países centroamericanos reunidos en el CAFCA (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica), más República Dominicana, Chile, Panamá, Colombia, Perú y Ecuador.

P. ¿Y América 2, los hostiles?
R América 2 son los siguientes países: Argentina, Venezuela, Brasil, Cuba, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Caricom (los de habla inglesa del Caribe).

P. ¿Cómo hace la división?
R. Hay seis características: uno, absolutamente todos los países de América tienen un tratado de libre comercio con Estados Unidos vigente, por entrar en vigor o en vías de negociación. Ningún país de América tiene un tratado con nosotros. Dos: la mayoría de los países de América Latina suelen tener presencia poblacional significativa en territorio americano. La mayoría de los países de América suelen tener una presencia insignificativa en territorio americano. Tres: la mayoría de los países de América suelen ser los mayores receptores de las remesas que emanan de la realidad norteamericana, mientras que los países de América no reciben las remesas de Estados Unidos en la misma proporción. Cuatro: la mayoría de los países de América Latina suelen tener gobiernos cuyas políticas económicas son favorables al
mercado. La mayoría de los países de América suelen tener gobiernos cuyas políticas eco nómicas son antagónicas al mercado. Cinco: la mayoría de los países de América son los únicos países donde todavía se suele encontrar una opinión pública favorable a Estados Unidos, mientras que absolutamente todos los países de América tienen una opinión pública antinorteamericana. De hecho, Fidel Castro ya no visita países de América, pero es muy bienvenido en todos los países de América.

P. Una América de derecha y otra de izquierda...
R. Yo no lo llamaría necesariamente así, sino una de centro derecha y otra de centro izquierda. Lo que pasó en Mar del Plata refleja esta división.

P. Ahí fue (Vicente) Fox versus (Hugo) Chávez...
R. La división es muy clara. Lo que pasó en Córdoba fue otra manifestación, en la reunión de todos los presidentes de Sudamérica.

P. ¿Qué pasó con la relación? ¿Todo cambió con (George W.)? Bush? ¿No le quiere? ¿No le entiende a la región?
R. Lo primero que se necesita saber para entender lo que ha pasado es entender que Estados Unidos, la primera vez que dice algo sobre América Latina, fue en 1823, con la doctrina Monroe: "América para los americanos".

P. Dicen que ese fue un primer pronunciamiento imperialista...
R. No fue un pronunciamiento imperialista. Fue un pronunciamiento de solidaridad con las nuevas naciones que se desligaban del yugo de los colonizadores europeos. Los Estados Unidos echaron entonces un vistazo a América para asegurarse de que los europeos no estaban regresando. En octubre de 1962 volvió a echar un vistazo, con un avión espía U-2 y descubrió a un grupo de europeos que nosotros llamábamos "soviéticos" instalando armas nucleares en territorio latinoamericano.

P. En Cuba...
R. Ese día pasó algo muy importante, el territorio americano de 1823 a 1962 no tenía importancia estratégica. Fidel Castro, al invitar a (Nikita) Kruschev a traer las armas atómicas, hizo que el territorio latinoamericano adquiriera un valor estratégico porque amenazaba a Estados Unidos.
P. Pero se fueron de vuelta...
R. Cuando Kennedy logró que se retiraran los misiles, la clase dirigente de mi país se hizo una promesa: "Nunca jamás vamos a permitir que el territorio latinoamericano sea utilizado para amenazarnos". Eso explica absolutamente toda la política de Estados Unidos, desde octubre de 1962 hasta el 26 de diciembre de 1991 (la caída del sistema soviético). Explica por qué Estados Unidos mandó 40.000 soldados a República Dominicana para que no se volviera otro país comunista.


Editoriales  + 
Opinion  + 
Colaboraciones  + 
Entrevistas  + 
Foros
Hemeroteca
Enlaces

Cuba Matinal - Spain, C. Alcala 99, 28009 Madrid, España. Tel: + 34 639 43 15 89
repliche orologi © Copyright 2006. All Rights Reserved. Contacto: cubamatinal@cubamatinal.com