cubamatinal.com| |
Cuba y su Realidad Social 28-04-2017

Portada
Noticias
Deportes
Breves
Video Blog
Cuba-Org.
Politicas
Reportajes
Actividades
Colaboraciones
Buscador
Cartas
Suscribase
   Enviar por Email
DISCURSO CONTROVERTIDO
30-10-2007, Oscar Espinosa Chepe

El Presidente de Estados Unidos pronunció un discurso sobre la política de su país hacia el gobierno de Cuba el 24 de octubre. Algunos esperábamos una reacción creativa al discurso del General Raúl Castro del 26 de julio, y su posterior discusión en reuniones del Partido Comunista, otras organizaciones y centros de trabajo, donde fueron presentadas propuestas de cambios fundamentalmente económicos, aunque no faltaron sólidas críticas acerca de otros aspectos muy negativos presentes en la sociedad cubana.

En el discurso del Presidente Bush hubo mención a la necesidad de liberación de los prisioneros de conciencia y políticos, así como manifestaciones de apoyo a quienes en muy difíciles condiciones luchamos dentro de Cuba por la instauración de la democracia, todo lo cual debe agradecerse. También se aprecia objetividad al señalar los principios humanistas en los orígenes de la revolución, luego distorsionados por concepciones totalitarias.

Asimismo, resulta positivo el llamado implícito a la reconciliación, objetivo que la inmensa mayoría de los cubanos compartimos. Representa una acertada interpretación de la realidad nacional cuando comentó que ¨…gente buena compromete sus convicciones morales para alimentar a su familia, evitar la curiosidad de los vecinos y salvarse de una visita de la policía secreta. Si Cuba ha de entrar a una nueva era debe encontrar la manera de reconciliarse y perdonar a quienes han sido parte del sistema, pero no se mancharon las manos de sangre. Ellos también son víctimas.¨

No obstante, existen aspectos ya no tan alentadores en su discurso. La actitud del gobierno de Estados Unidos se mantiene inconmovible, con la reiteración de una política que no ha logrado nada que no sea alimentar la confrontación, muy útil a los elementos que en Cuba no desean ningún cambio. Resulta paradójico que una nación que inteligentemente mantuvo una política flexible con respecto a Europa del Este, con un apoyo decisivo a los proyectos de Willy Brandt o movimientos encaminados a lograr transformaciones en China y Viet Nam, y recientemente realiza negociaciones con un régimen tan represivo como el de Corea del Norte; políticas, por lo regular, llevadas exitosamente a cabo por administraciones republicanas, con Cuba se mantenga una total inflexibilidad, en un momento cuando pudieran iniciarse cambios económicos que más tarde podrían convertirse en transformaciones políticas.

El aferramiento a viejas concepciones de la Guerra Fría en estos momentos sólo beneficia a los sectores más conservadores dentro del régimen que rechazan cualquier cambio, y que encuentran en la confrontación con Estados Unidos una ayuda a sus designios de mantener su poder absoluto.

No fue casualidad que casi una hora después de concluir el Presidente Bush su alocución, el canciller cubano, conocido vocero de la más rancia intransigencia oficial, se desplayara en ataques hacia Estados Unidos, y prácticamente llamara a un estado de guerra con amenazas a quienes en la sociedad civil deseamos un tránsito pacífico y reconciliado hacia la democracia y el respeto a los derechos humanos. Esto indica claramente que esos aspectos del discurso en modo alguno benefician a quienes dentro del gobierno y el partido comunista abogan por el cambio, sino que llevan agua al molino de la intolerancia.

Muchos esperábamos gestos hacia el pueblo cubano, como hubiera sido facilitar los viajes de los cubano-americanos, propiciar intercambios académicos, culturales, deportivos, religiosos, e incluso las relaciones pueblo a pueblo, aprovechando la gran simpatía de los cubanos hacia los norteamericanos y su cultura, con el aporte de valiosas ideas democráticas y experiencias útiles. Es indiscutible que la verdadera causa del desastre nacional resulta el bloqueo impuesto por las autoridades cubanas al pueblo. Sin embargo, no puede obviarse que la política estadounidense de dificultar los contactos ha sido de gran utilidad para el totalitarismo a fin de enmascarar el desastre nacional, vender el falso concepto de fortaleza sitiada y del inminente ataque externo, o sea, un clima propicio para perseguir a cualquier persona que trate de elevar su voz de protesta, por pacífica que sea.

Por suerte para los cubanos, cada día surgen más voces dentro de Estados Unidos conscientes de esta realidad. Políticos influyentes tanto republicanos como demócratas en recientes declaraciones muestran un alto grado de comprensión sobre la situación existente en Cuba y promueven políticas más realistas para contribuir a los cambios. Encuestas realizadas recientemente en la Florida también apuntan en este sentido. Creemos que el Presidente Bush debería tomar más en cuenta esas opiniones y formular una nueva política más creativa que aliente los cambios y no cree obstáculos favorables a quienes precisamente desean todo lo contrario.


 


Editoriales  + 
Opinion  + 
Colaboraciones  + 
Entrevistas  + 
Foros
Hemeroteca
Enlaces

Cuba Matinal - Spain, C. Alcala 99, 28009 Madrid, España. Tel: + 34 639 43 15 89
repliche orologi © Copyright 2006. All Rights Reserved. Contacto: cubamatinal@cubamatinal.com