cubamatinal.com| |
Cuba y su Realidad Social 29-04-2017

Portada
Noticias
Deportes
Breves
Video Blog
Cuba-Org.
Politicas
Reportajes
Actividades
Colaboraciones
Buscador
Cartas
Suscribase
   Enviar por Email
"Ahora es el momento de reconstruir la Nación cubana".
02-09-2007, Darsi Ferrer Ramírez

La Habana, 29 de agosto de 2007.

El manejo del tema cubano y del futuro de la Isla, por más que se diga lo contrario, demuestra la evasión de responsabilidades de la mayoría de los actores implicados -internos y externos- y la superficialidad con que se afronta la triste realidad que sufre la Nación, en la actualidad bajo seria amenaza de un trágico final.

Ya la política hacia Cuba encabeza la lista de prioridades de los candidatos a la presidencia de EEUU. Unos prometen dar pasos en dirección de normalizar las relaciones entre ambos gobiernos y eliminar las restricciones a las remesas y viajes familiares, condicionado a gestos positivos de las autoridades del Régimen. Otros aspirantes presidenciales abogan por mantener la política dura y las restricciones para socavar la tiranía de los Castro.

Promesas que se realizan invocando la LIBERTAD Y DEMOCRACIA para el oprimido pueblo. Aunque en verdad, aparentan estar más relacionadas con la obtención de votos imprescindibles en el camino a la silla presidencial. Hasta ahora, las anteriores experiencias indican que una vez en el cargo la estrategia consiste en vivir de la retórica y de retoques en el maquillaje.

En la culta Europa también muestran preocupación por la suerte de los cubanos. Una vez al año representantes de los países que integran la Comunidad se reúnen para debatir qué hacer con las medidas contenidas en la Posición Común. Incluso, España a título individual declara los beneficios de su estrategia de acercamiento, basada en la política de dialogo estructural, diálogo constructivo, ¨la no injerencia en los asuntos internos¨….

Claro, esos políticos no pueden ocultar sus verdaderos intereses: la protección de las millonarias ganancias que tienen en Cuba sus empresarios. La cadena hotelera SOL-MELIÁ y demás inversores europeos gozan de total impunidad en su Continente, donde nadie les aceptaría ni de juego practicar el oprobioso apartheid y contratar mano de obra esclava, mientras en la Isla sus millones de ingresos netos se obtienen de su papel cómplice en la política oficial de excluir a los nacionales de sus instalaciones y de explotar a obreros en condiciones de esclavitud.

Antes de la caída del muro de Berlín, el Régimen se mantuvo parásitamente del subsidio sistemático enviado por la ex Unión Soviética. Ahora subsiste en gran medida por los petrodólares del socialismo del siglo XX? y las facilidades de créditos del creciente mercado Chino. Es en extremo difícil de entender para los cubanos la reiterada alusión de políticos de todos los bandos acerca de la tesis de ¨no injerencia en los asuntos internos del país¨.

A raíz del agravamiento de la salud del Sr. Fidel Castro se adoptan distintas posiciones en la arena internacional. El Comandante Chávez y sus satélites se inmiscuyen y apuestan por consolidar la sucesión del poder y, por tanto, apuntalan la supervivencia de la Tiranía. Para ello no escatiman en brindar su efectivo apoyo político y económico.

En cambio, el gobierno americano desea para Cuba la apertura democrática y el desmembramiento del totalitarismo. Circunstancias que no justifican su principal esfuerzo, o sea, evitar a toda costa un éxodo masivo que desestabilice la Florida. Evento para el que se preparan e implementan acciones de todo tipo desde hace meses. Tal preocupación deja fuera la puesta en marcha de un plan de contingencia a ejecutar para evitar un baño de sangre en la Isla.

Ante las evidentes señales de inestabilidad en Cuba muchos exiliados acarician la idea de venir a las costas para sacar a sus familiares. Acción individual que no parece ser una solución real, pues cabe dudar que los cerca de 3 millones de cubanos radicados en el exterior tengan la más mínima posibilidad de materializar la comprensible aspiración.

Dado el demostrado amor a la Patria del Exilio y su innegable compromiso con la suerte de sus hermanos de la Isla una opción concreta a seguir es cerrar filas y valerse de su potencial para apoyar totalmente al aspirante a la presidencia de los EEUU que proponga levantar de una vez el Embargo, eliminar las restricciones a los viajes y remesas familiares y, además, abolir los Acuerdos Migratorios. Solución que resulta definitiva para despejar la incertidumbre sobre el futuro inmediato y el generalizado miedo a un holocausto tropical.

Constituye un error fatal insistir en valoraciones por separado y fuera de contexto del Embargo y el Acuerdo Migratorio. Se impone la consideración de los fines y objetivos comunes que dieron lugar a la aplicación de ambas políticas, para tener una dimensión certera de sus resultados y consecuencias. Y, además, sería la fórmula para evitar que prime el criterio de quienes toman posiciones sobre esos asuntos, basados en intereses particulares que se alejan de los fines y objetivos originarios.

El Embargo, aunque incide maniatando en muchas operaciones económicas al Régimen, a quien afecta directamente es a la desamparada población, que sobrevive a duras penas sumida en la miseria. Representa la justificación ideal y recurrente de las autoridades de la Habana para responsabilizar al ¨Imperio¨ de todos los males engendrados por el fracaso del modelo impuesto al pueblo. Ese manejo de la culpa, donde por supuesto el Régimen es el David que enfrenta a Goliat, manipula y aprovecha a su favor el sentimiento antiamericano, así como brinda reconocimiento a las causas contrarias a los EEUU.

La concesión al Régimen de un mínimo de 20 mil visas anuales de entrada a territorio americano, que por estos días reclaman su cumplimiento ante la opinión pública, funciona como válvula de escape para aliviar la tensión social. La esperanza de salir del país hace años es vista por los cubanos como la vía de solución a los graves problemas que confrontan y, por tanto, contribuye a la enajenación y a la inacción de la sociedad.

El Régimen se encarga meticulosamente de que no se beneficie ni un solo opositor de esas salidas. Sólo se les otorgan visas a aquellas personas que mantienen un comportamiento sumiso y obediente a su política. Los afortunados del Acuerdo Migratorio generalmente son personas ¨ejemplares¨ en su comunidad, que participan en todas las tareas revolucionarias y funcionan con su actitud como soporte y estructura de la Tiranía.

Debajo de la aparente ¨estabilidad¨ en Cuba subyace una gran tensión social determinada, entre otros factores, por la acumulación de problemas crónicos para los que el Sistema no tiene remedios y por la desesperación de muchas personas marcadas por las consecuencias de una vida sin esperanza. El uso de mecanismos represivos y la implantación del terror hasta ahora han sofocado el descontento popular, pero de continuar el deterioro de la situación llegará el momento en que perderán su eficacia y la capacidad de control social.

La falta de perspectivas para una salida a la crisis cubana lleva a prestigiosos analistas políticos, de modo inconsciente unos y otros malintencionados, a tragarse el anzuelo del Régimen, que en su estrategia de supervivencia urge de ganar tiempo, y confunden la realidad con sus aspiraciones. Al menor de los Castro, heredero de la corona, lo visten con el traje de pragmático, organizado y de posible reformista, es decir, apuestan a que la alternativa para Cuba saldrá solo de las altas esferas de la Tiranía, sin despreciar en sus especulaciones las variantes de luchas intestinas entre facciones del poder y la posibilidad de un golpe de estado.

Al revisar la historia de los últimos 60 años es fácil observar que no hay un solo mártir en la familia de los Castro, ni siquiera heridos en combates. Tampoco hay un Castro en edad laboral que no se desempeñe en selectos cargos de la élite gobernante. Son propietarios de la mayor parte de las riquezas del país y disfrutan de todos los privilegios, junto a un pequeño grupo de elegidos, a costa de las privaciones del resto de la población. De los miembros de esa ¨célebre¨ familia el pueblo cubano solo tiene la opción de esperar la postergación de las calamidades y sufrimientos. Basta de tergiversaciones.

Cuba vive una etapa definitoria. El colapso del sistema totalitario quedó en evidencia con el deterioro de la salud del gobernante vitalicio. La falta de legitimidad y de reconocimiento de los sucesores tras el traspaso de poder obliga al malabarismo de decretar secreto de estado la enfermedad del Sr. Fidel Castro y a que el general Raúl asuma la función de administrador, sin atreverse a ocupar oficialmente la presidencia del país.

 

Las indefiniciones y ambivalencias alcanzan el colmo de existir un doble discurso en la política dirigida a las relaciones con los EEUU. En lo que el Sr. Fidel hace gala de su odio visceral a los americanos, a quienes injuria y ofende frecuentemente en las ¨reflexiones¨ que supuestamente escribe, el Sr. Raúl va por tres ocasiones en las que invita al diálogo al gobierno de los EEUU, mientras persiste en la máxima establecida de no permitir ninguna negociación entre cubanos y de aferrarse al fantasma político del ¨Máximo Líder¨ para dirigir el destino de la Nación.

Actualmente, la amenaza de que cualquier evento inesperado influya en las tensiones existentes y actúe como detonante de un estallido social es una realidad innegable. Tómese en cuenta los efectos de un huracán, una epidemia de dengue o alguna arbitrariedad policial. Situaciones que podrían conducir a la anarquía y a la ingobernabilidad, en un país donde desde hace años se cultiva la cultura del odio. En tales circunstancias todos los cubanos serían perdedores pero los más afectados serán los del grupo en el poder, a quienes las personas identificarían como los principales culpables.

Dilatar la búsqueda de una solución definitiva a la crisis reinante en el país implica que cada día miles de padres sufran por acostar con hambre a sus hijos, centenares de ancianos desvalidos mueran desamparados, miles de jóvenes tengan necesidad de prostituirse para atenuar sus carencias, miles de compatriotas languidezcan en centenares de prisiones -antros de tortura y destrucción-, y millones de cubanos sufran las terribles consecuencias de la exclusión y la desesperanza.

Es hora para los cubanos Todos de desterrar el exilio de sus vidas, la separación de las familias, el odio, la venganza, la desidia. Se impone que los exiliados, militares, funcionarios del gobierno, opositores, el pueblo en general, juntos prioricen los sentimientos patrióticos, por encima de diferencias o pretensiones políticas e ideológicas. El compromiso con la Nación exige la responsabilidad de evitar que se lamenten desgracias mayores a las sufridas. Actuar de otro modo, más que una conducta criminal, es simplemente injustificable.


Editoriales  + 
Opinion  + 
Colaboraciones  + 
Entrevistas  + 
Foros
Hemeroteca
Enlaces

Cuba Matinal - Spain, C. Alcala 99, 28009 Madrid, España. Tel: + 34 639 43 15 89
repliche orologi © Copyright 2006. All Rights Reserved. Contacto: cubamatinal@cubamatinal.com