cubamatinal.com| |
Cuba y su Realidad Social 29-03-2017

Portada
Noticias
Deportes
Breves
Video Blog
Cuba-Org.
Politicas
Reportajes
Actividades
Colaboraciones
Buscador
Cartas
Suscribase
   Enviar por Email
Vacas flacas y yogur de búfalo
07-09-2006, Tomas Prieto

La prensa castrista se jacta de los resultados de la cría cubana de búfalos de agua. Le parece un éxito espectacular, en un país de más de once millones de habitantes, la existencia de 30 000 búfalos en los que --según las estadísticas oficiales no siempre confiables-- se han convertido los 3 000 ejemplares iniciales que fueron importados hace más de 20 años.

La idea de traer a Cuba esos búfalos oriundos del Asia, a un alto costo nunca revelado, naturalmente se le ocurrió en 1983 a Fidel Castro, después de haber destruido irremediablemente la industria pecuaria del país, uno de los renglones más florecientes de la economía cubana antes de pasar a ser dirigida personalmente por el dictador.

A inicios de la década de 1960, el Ganadero en Jefe se volvió un fanático seguidor de las tesis utópicas de André Voisin, el agrónomo francés de ideas simplistas que se convirtió en su gurú por esos años. Y como resultado de ese binomio de locura, le declararon la guerra sin cuartel a la ganadería extensiva, que fue tradicionalmente practicada con mucho éxito en el país.

Se impuso el pastoreo intensivo, la inseminación artificial, el ordeño mecánico y la formación de un elevado número de veterinarios, inseminadores y técnicos pecuarios, como nunca se había visto en Cuba y en todo el Tercer Mundo. Pero los avances de la técnica no funcionaban en las vaquerías estatales, de modo que cada vez se producía menos leche y menos carne. Faltaba el ojo del amo.

Por otro lado, se puso en práctica un improvisado programa de perfeccionamiento genético del ganado vacuno prevaleciente en la Isla: el cebú y el ‘nacional’, este último una variedad resultante del cruce de diferentes razas a través de un largo proceso de selección natural. Ambos, a pesar de no ser grandes productores de leche, por su excelente adaptación al medio eran muy resistentes al clima subtropical y a los efectos adversos de la sequía sobre el pasto.

El resultado de este plan de eugenesia bovina no se hizo esperar. De los más de seis millones de cabezas de ganado vacuno existentes al triunfo de la revolución castrista, para una población de aproximadamente igual número de habitantes, probablemente hoy no queden ni dos millones haciendo un estimado bastante generoso.

Una diferencia que se acentúa más si la comparación se realiza en términos relativos, es decir, si se toma en cuenta que la población de la Isla casi se ha duplicado desde entonces, en tanto que el rebaño nacional se ha reducido en más de tres veces. Eso, desde luego, sin tener en cuenta la merma de calidad. La imagen de las ‘vacas flacas’, usada metafóricamente para referirse a tiempos de crisis y escasez, tiene además en Cuba un sentido muy real. Las vacas están literalmente en el hueso.

A lo que hay que agregar que, antes de 1959, la matanza diaria era prácticamente ilimitada en todos los pueblos y ciudades del país, además del campo. Se producía de acuerdo con la demanda, mientras que en la actualidad el sacrificio de ganado está estrictamente limitado por fuertes controles gubernamentales. Matar clandestinamente una res, aunque lo haga el mismo dueño, puede costar hasta cinco años de cárcel si es que no han endurecido ya la condena. Y así y todo, no falta quien se la juegue por una de esas vacas anoréxicas.

El ganado cubano, genéticamente modificado a partir de costosos sementales traídos de Canadá, increíblemente dejó de ser herbívoro. Si soltaban en el potrero las F1, F2, .... , hijas y nietas de toros Holstein cruzados con las ideas descabelladas del Comandante, se morían de hambre porque no sabían comer la hierba verde y natural, sino solamente pienso importado. Así que al caerse el ‘socialismo real’, las pobres vacas aprendieron lo que significa el ‘dame la efe’ en período especial.

Ante el cuadro desolador de las vacas famélicas, los técnicos se atrevieron entonces a idear un plan de rescate, aprovechando que Castro parecía haber abandonado su pasión vacuna después de la penosa muerte de Ubre Blanca, la vaca recordista, la Supervaca conservada para la historia, igual que Lenin, embalsamada y en vitrina. Y aprovechando, además, que el Ganadero en Jefe estaba entretenido con los búfalos, que eran ahora su pasatiempo favorito, decidieron reconvertir genéticamente el ganado vacuno y darle marcha atrás al proceso eugenésico, es decir, irle quitando los genes europeos hasta que volviera a ser un ganado criollo, sato, sin raza definida ni pedigrí de feria, pero capaz de buscarse la vida en medio de la escasez y los rigores climáticos y políticos.

Difícil que puedan lograrlo, pero en eso están, queriendo rehacer en unos años lo que natura tardó siglos en hacer, y Castro, menos de un quinquenio en deshacer.

Y luego vienen a hablar de los logros impresionantes de una manada de búfalos que el pueblo jamás ha visto ni en fotografía. Y cuya leche, de un valor nutritivo aparentemente superior, es empleada exclusivamente en la elaboración del yogur especial del Comandante y su entorno íntimo.

Ése, por cierto, fue el yogur que compartió con Chávez el día de su cumpleaños, tal como se pudo apreciar en el vídeo donde sale con el mono adidas. Es el yogur de leche de búfala para los mayimbes, supuestamente de propiedades milagrosas para la salud, aunque por lo visto no parece ser un anticancerígeno muy eficaz.


Editoriales  + 
Opinion  + 
Colaboraciones  + 
Entrevistas  + 
Foros
Hemeroteca
Enlaces

Cuba Matinal - Spain, C. Alcala 99, 28009 Madrid, España. Tel: + 34 639 43 15 89
repliche orologi © Copyright 2006. All Rights Reserved. Contacto: cubamatinal@cubamatinal.com