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¡Que pena por los calambucos!
29-01-2007, María Argelia Vizcaíno

 

Desde finales del mes de julio del 2006 he sentido un vuelco en mi corazón, pues mi alma está recibiendo con satisfacción la Buena Nueva de la victoria del bien sobre el mal. Desde entonces estoy muy alegre al saber que el causante de tanto sufrimiento en mi país y de muchos en el mundo entero, ya le quedaba muy poco. Pero también comencé a sentir una profunda pena por los calambucos que haciéndose más generosos que los demás se ponen a decir que no nos debemos alegrar por la muerte de ninguna persona, porque el "Señor" no lo perdona, ni lo ha predicado Cristo.

Lo siento por ellos porque no sólo yo, también la gran mayoría en el mundo anticomunista, especialmente los cubanos, que no nos fanatizamos con la religión, y que conocemos aunque sea un poquito de los mensajes que nos ofrece la Biblia, celebramos por todo lo alto que se muera Fidel Alejandro Castro Ruz, aunque con esto no se democratice todavía nuestro país, pero aunque sea, queda uno menos del harén del diabólico en jefe y porque detrás de él le seguirán uno a uno, hasta que caigan todos los malévolos.

Por eso he disfrutado mucho con los chistes que se están haciendo a costa de su deterioro y con los diferentes mensajes que algunos han escrito en los foros de discusión de Internet de las que copio algunas de las más interesantes: "Que ironía tiene la vida, no es la historia quien lo absolverá, son sus propios excrementos quienes lo están absorbiendo; que compatibilidad, muy digna de él mismo"; "Están buscando un veterinario, el mejor del mundo para ver si puede salvar al penco".

En el diario Yucatán.com.mx leí la declaración muy original de Carlos Alberto Montaner, el más destacado periodista y escritor cubano de la actualidad: "Mientras el país espera el subsidio de Chávez con su petróleo, nosotros (los amantes de la democracia) dependemos de los intestinos de Castro".

Por correo electrónico me enviaron el comentario muy atinado de la Sra. Maritza Roger, desde Ontario, Canadá: "Que cosas tiene la vida, tal vez si el dictador Fidel Castro, hubiera sabido como serían sus últimos meses de vida hubiera tratado de llenar su cuerpo de cosas buenas y por tanto sólo hubiera dado en su vida grandes satisfacciones al pueblo cubano y al resto del mundo. Como no sabía lo que le esperaba al final del camino, ahora, está muriendo en su propio excremento, Fidel está teniendo un grave problema de salud, irónicamente su propio interior lo está matando o lo ha matado ya, se inundó en heces, le ha pasado lo mismo que a Cuba y a los cubanos desde que él llegó al poder, nadie hubiera imaginado que muriera de la misma forma que hizo vivir a su pueblo. No olvidemos esta persona jamás, será el mejor ejemplo, si queremos una muerte piadosa vivamos una vida igual."

Los que argumentan su religiosidad para no alegrarse de la muerte del tirano cubano, poniendo a Dios como el máximo tribunal para juzgar a los seres humanos en la tierra, entregándole el destino de Cuba al mismo, son los más falsos practicantes de la benevolencia que trasmite el Todopoderoso y de las enseñanzas bíblicas, o no conocen en realidad lo que ésta tiene escrito.

Según los llamados creyentes de Dios, se reconoce la existencia del Diablo o Satanás. Recordamos que nos han enseñado que el diablo se opone a Dios, y es muy poderoso y se manifiesta en nosotros como una fuerza negativa y destructiva, aunque a menudo se presenta como muy atractiva, causando estragos a toda la creación. Y lo más importante: Solamente Cristo pudo vencerlo.

Fidel Castro Ruz ha sido como un diablo en la tierra, pues representa la encarnación suprema del mal. El vocablo ‘Satanás’ es simplemente una adaptación a la pronunciación española del vocablo ‘Satán’, del idioma hebreo en que fue escrito el Antiguo Testamento. La palabra hebrea ‘Satán’ no es un nombre, sino simplemente una palabra común y corriente que significa ‘adversario’ o ‘enemigo’, tiene el mismo significado que ‘Diablo’ que viene del griego ‘diabolos’. En la Biblia traducida al español le dan otros nombres, entre los más conocidos leímos además de Satanás: Lucifer, Belcebú, Belial, Azazel, el dragón, «el dios de este siglo», «el príncipe de las tinieblas» y «el padre de la mentira». A Fidel también se le ha llamado de diferentes maneras y es «el padre de la mentira».

En las religiones judeo-cristianas se identifica al diablo como el principal enemigo de Yahvé (Jehová) y de todos los que adoran al Dios Verdadero. Por ejemplo, en el libro de Apocalipsis 12 se identifica como una sola persona y se nombra monstruo rojo como el fuego; serpiente antigua; diablo o Satanás; bestia; seductor del mundo entero. Que es el mismo que "se puso a lanzar insultos contra Dios... (13-6) y todos lo adoraron" (13-8).

Y así se va mencionando al demonio en el Libro de Job (1:6-12), en el Evangelio de San Mateo (4:8-11), en el Génesis (3:1-5); en el de Santiago, (4:7); en la 1ra. Carta de San Pedro (5:8); en la 1ra. de San Juan (3:19). Y específicamente en Efesios 6:11-12 el apóstol San Pedro nos aclara: "Pónganse la armadura de Dios, para poder resistir las maniobras del diablo. Porque nuestra lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra gobernantes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras".

Y en Lucas 10-19, Jesús recomendó a sus discípulos: "Sepan que les di el poder de pisotear (hollar) a las serpientes, a los escorpiones, y a todas las fuerzas del enemigo, y nada podrá dañarles a ustedes", es aquí cuando Jesús da gracias en nombre de los 72 misioneros que le seguían y enfatiza la derrota de Satanás, el adversario, el enemigo, el padre de la mentira, de las falsas libertades, ¿por qué entonces los "benevolentes" que se basan en sus enseñanzas no pueden alegrarse siquiera de la muerte del enemigo de nuestro Señor?. Quizás desconocen que callar las injusticias y practicar la resignación del mal, es una cobardía en contra de la ley de Dios.

Dice la Real Academia Española de calambuco, ca. que en Cuba es una persona que ostenta falsa o exagerada devoción. También se les llama mojigato, ta.: "Que afecta humildad o cobardía para lograr su intento en la ocasión", y Beato: "hazañero que hace escrúpulo de todo", que algunos dicen "que es una persona que lleva hábito religioso sin vivir en comunidad ni seguir regla determinada".

Que no nos pase como en Irak, que al momento de hacer justicia con el asesino Saddam Hussein salieron sus cómplices disfrazados de defensores de los derechos humanos a pedir por su miserable vida, olvidándose de todo el daño que causó, lo que es una ofensa para las víctimas de su holocausto. Por eso no voy a pedir perdón a "los muertos de mi felicidad" como cantó cínicamente Silvio Rodríguez, otro de los oportunistas que ha disfrutado privilegios a costa del dolor de nuestro pueblo, y no pido perdón porque esta felicidad es auténtica y porque nos la merecemos, después de sufrir más de 48 años de la tiranía más oprobiosa y duradera del continente, afectando a millones de seres humanos por todo el universo. Porque sigo a Cristo que vino a derrocar al "príncipe de las tinieblas" y nos dejó como armas de justicia: Fe, Palabra de Dios, y Verdad. Sólo me dan pena los calambucos, que no son malas personas, el problema que han equivocado el concepto, aunque algunos son unos hipócritas que se escudan detrás de una religiosidad para tapar al castrista que tienen en su interior. Esos, dentro y fuera de Cuba, si han sufrido por culpa del genocida, son como los masoquistas enfermos que adoran a su victimario, y lo prefieren antes de librarse del mismo.

Para el que esté confundido les aclaro que Fidel Castro Ruz no ha sido un ser humano que merece perdón ni piedad, sino que fue un demonio, y cada vez que cae un engendro del odio, enemigo de la humanidad, es una victoria del bien sobre el mal, es como la llegada de Cristo, es su obra y su promesa cumplida, por eso debemos alegrarnos. Por esos calambucos repito a Filipenses 1:18: "¿Qué importa que unos sean sinceros y otros hipócritas? De todas formas se anuncia a Cristo y eso me alegra y seguiré alegrándome."

*Publicado el 26 de enero, 2007 en La Voz Libre de Los Ángeles, California, y en el Semanario Acción del condado Palm Beach. Opiniones y sugerencias son bienvenidas escribiendo a mariaargelia@hotmail.com. Más escritos de la autora pueden ser leídos en www.mariaargeliavizcaino.com


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