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“Generación W” (dobliu)


24-12-2009, María Argelia Vizcaíno

olaboraciones/ Selecciones de Cubamatinal


Cubamatinal/ En el XL Aniversario de una barbarie más del castrismo (reedición) Partes I a IV

Miami, 24 de diciembre/ Muchos cubanos no saben qué significa la “Generación W” (con pronunciación en inglés “dobliu”), incluyendo algunos de los que pertenecieron a la misma, por eso la importancia de este relato. Lo escribo por sugerencia del amigo cibernético “Manolo”. Él quería que recordáramos la fecha del 25 de septiembre
de 1968 de otra manera, pero lamentablemente no pudo ser, así que al menos dedicamos un artículo que recoja la historia, para que nunca se olvide este otro lamentable hecho que es parte de la cadena represiva que hemos pasado en Cuba desde el inicio del gobierno totalitario de Castro.

Por suerte existen aún muchas evidencias testimoniales para el que desee hacer un buen programa de TV o un documental, y de esta forma las victimas de aquellos fatídicos sucesos se den cuenta que no han sido olvidadas, y como bien me dice Manolo: “Les recordará a régimen que aquellos abusos y desmanes
no quedaron apuntados en el hielo”, y las nuevas generaciones dentro o fuera de Cuba, igual que los no cubanos, sepan lo que allí sufrimos aquella generación.

Se le llama “Generación W” a los jóvenes que desde alrededor de 1965 comenzaron a escuchar los
programas radiales que se trasmitían desde el cercano territorio de Estados Unidos, aún a expensas de
la presión ejercida por el gobierno comunista de Cuba para evitarlo. Eran emisoras que la mayoría se
identificaban con la letra "W" en primer lugar.

La que más se escuchaba era la WQAM, de Miami, quizás porque en el dial 560 AM no había otra
emisora cubana que interfiriera, pero también hubo otras como la WGBS por el 710 AM que ahora se
conoce por WAQI, la WFUN (790 AM) y otra más lejana en Little Rock, la KAAY, entre las más recordadas.

Además, tratábamos de ver los programas de TV de Estados Unidos, y los que pudieron se las
ingeniaron para fabricar unas antenas especiales para captarlos lo mejor posible, a pesar de la perenne
escasez de los materiales necesarios, aunque en el invierno cada vez que soplaba el aire del norte
entraba la señal con facilidad, y así vimos programas musicales con los artistas de moda que jamás
hubiéramos conocido en Cuba porque el gobierno los bloqueaba, simplemente porque hablaban el
idioma del "imperio enemigo". Entre los que más recuerdo estaba semanalmente el "Midnigth Special" y
el "Show de Tom Jones", otros me han hablado del Saturday Night Under the Lights.

 La familia cubana desde 1959 se desmembraba, unos porque por su actividad política los apresaban o
fusilaban, otros porque marchaban al exilio. Para todo imponían trabas, que impedían combatir o viajar
por el férreo control, eliminándose la posibilidad de comprar armas para la lucha,  hasta de reunirse en
grupos, y prohibiendo las protestas pacíficas, pues acabaron con la libertad expresión. El miedo era lo
que más abundaba, y las posibilidades de escapar fueron cada vez más remotas por la estrecha
vigilancia de nuestras costas y la limitada inmigración legal.

Con el afán de convertir "el hombre nuevo" el gobierno castrista trataba a la juventud cubana como
animales, sin ofrecerles ningún tipo de distracción y cortándoles las alas para que no voláramos
libremente.

Al crearse la ley de obligatoriedad para cumplir tres años de Servicio Militar, para jóvenes del sexo
masculino comprendidos entre los 16 a los 27 años, promulgada el 26 de noviembre de 1963, donde
ganarían un sueldo seguro de 7 pesos cubanos al mes, efectuando el primer llamado en 1964, más
tristeza embargó a los hogares cubanos. La única alternativa que tenía la juventud cubana para amainar la
falta de motivaciones, era la música y sin embargo, escuchar la que estaba de moda en el país vecino era
un pecado.

Sin establecerse nuevos códigos penales, se aplicaban detenciones arbitrarias y juicios improvisados,
para amedrentar no sólo a los jóvenes también a sus padres y familiares, para de esta forma
presionarlos a que no se vistieran a la moda ni se atrevieran a escuchar la "W".

La noche del 25 de septiembre de 1968 fue una de las más drásticas de aquella época. Como
antecedente podemos señalar otras recogidas arbitrarias como la del año 1962, en el elegante barrio del
Vedado, que se llamó la noche de las tres P, porque supuestamente apresaron a proxenetas, a
prostitutas y pájaros, como se le dice popularmente en Cuba a los hombres homosexuales. Esta idea
continuó con la creación de los campos de concentración para todo aquel que el gobierno consideraba
que mantenía una "conducta impropia" o sea, que no entraba en el molde del "hombre nuevo" que ellos
pretendían crear como máquinas. Fundando en noviembre de 1965 la "UMAP", que sus siglas significan
Unidad Militar de Ayuda a la Producción y para los que quieran más detalles pueden leer la "Historia del
SMO y de la UMAP" en www.mariaargeliavizcaino.com/e-SMOyUMAP.html. Fue una copia del maoísmo y
del hitlerismo.

En realidad los castristas estaban temerosos de todo aquel que no se le plegaba, y veían espantados
como los jóvenes e intelectuales chinos se estaban revirando a Mao Zedong desde 1961 que se estrenó
la obra de teatro del escritor Wu Han, en que hace alusión al tirano de su país, por eso Mao hace un
llamamiento contra la ideología "burguesa reaccionaria" y prepara las condiciones para reprimir a la
población mediante el ejército y las pandillas de jóvenes llamados "guardias rojas" para intimidar a todos
los que acusaban de "deslealtad política" usando violencia extrema, lo que se conoció como "Revolución
Cultural China" que entre tantos atropellos obligan al escritor para que reconociera públicamente su error
el 30 de diciembre de 1965.

Un caso muy similar se llevó a efecto en Cuba contra el intelectual y poeta Heberto Padilla que su libro
de poemas "Fuera de Juego", ganador del premio de poesía "Julián del Casals" en 1968, provocó la ira
del dictador cubano al sentirse aludido, y no ser tolerante a las críticas, por eso posteriormente lo detienen
junto a su esposa la también excelente escritora y poeta Belkis Cuza Male, y bajo fuerte presión y
amenazas contra la familia es obligado a realizar la "autocrítica" el 27 de abril de 1971.

Pero ese año 1968 se recrudeció la "stalinidad" de la revolución castrista y se amplió su expansión por el
mundo. Fue bautizado “Año del Guerrillero Heroico" en honor al ajusticiado asesino Che Guevara el 8 de
octubre de 1967. Recordando un personaje tan miserable que con razón se le conoció como "El carnicero
de la Cabaña", no se podía esperar nada bueno para nuestro país.

Como antecedentes, además de la "Revolución Cultural de China", tuvimos el 1ro. de octubre de 1967
dentro de Cuba lo que Augusto Rodríguez calificó "la cacería de las cabezas más visibles de aquel
movimiento los cuales eran arrestados a modo de secuestro y, una vez detenidos, sometidos a
interrogatorios con fuertes presiones, chantaje, amenazas incluso de muerte, y en el que se les obligaba a
confesar por escrito lo que los verdugos ordenaban."

Su excelente artículo titulado "40 años del proceso de la micro fracción" 2007-09-27, puede ser leído en
www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=11852. Eran integrantes en su mayoría del antiguo
Partido Comunista de Cuba y los juzgaron en juicios sumarísimos en enero de 1968, acusándolos de ser
“agentes de la CIA” y de llevar a cabo una campaña sistemática de calumnias y difamaciones contra el
Partido Comunista de Cuba y en particular contra los hermanos Castro Ruz  por eso "les fueron impuestas
condenas de 15 años de privación de libertad -a la que se sometió al supuesto cabecilla de la
'conspiración', Aníbal Escalante- y de 12, 10, 8, 4 y 3 años a otro numeroso grupo, aparte de otra cantidad
de personas afines que fueron separados de sus cargos, expulsados de sus trabajos y condenados a
labores en la agricultura. Una suerte de desmantelamiento de lo que quedaba del antiguo PSP."

Pero esto sólo fue parte de la nueva ola represiva que se avecinaba para el pueblo cubano, donde los
jóvenes pagaron muy caro el sólo hecho de querer vestir a la moda y escuchar la música que se trasmitía
desde Estados Unidos.


Parte II

La Generación W (dobliu) es llamada así por escuchar las emisoras de Miami, especialmente la WQAM,
con lo que no estaba de acuerdo el gobierno totalitario de ahí el plan de hostigación absurda que llevaron
a efecto.

 Refrescando los antecedentes quedamos que después de la llamada “Revolución Cultural China”, que
puso sobre aviso a los castristas de cómo frenar cualquier intento de cambio, da inicio por un lado en
enero de 1968 el juicio contra sus antiguos aliados del Partido Comunista conocido por “Proceso de la
Microfracción” y por otro, el Congreso Cultural celebrado en Cuba con invitados internacionales
procedentes nada menos que de 70 países, fortaleciendo lo aplicado el 30 de junio de 1961 cuando bajo
el nombre de Consejo Nacional de Cultura se llevó a cabo la constitución del organismo que controlaría la
mente del cubano.

En el discurso de clausura del Congreso Cultural de La Habana, efectuado el 12 de enero de 1968 en el
teatro Chaplin de La Habana, el jefe de todo en Cuba entre su usual palabrería y constante repetición,
comparó la política “yanqui” con el nazismo por la guerra que sostenían en Vietnam, ocultando la manera
como se ha aplicado y se aplicaría a los cubanos todo el sistema de opresión de Hitler, aún más
sofisticado al combinarlo con el marxismo-leninismo-stalinismo y el maoísmo. También criticó la manera
que los americanos mantenían en Formosa con sus armas y con sus recursos al gobierno, sin embargo,
meses después, apoyó la invasión soviética a Checoslovaquia. Para ellos la injerencia de los americanos
es siempre mala pero la que hacen los comunistas es todo lo contrario.

En febrero de 1968 se organizó en la Casa de las Américas el Centro de la Canción Protesta con un
primer recital con los nuevos trovadores, lo que en la década de 1970 se llamó Movimiento de la Nueva
Trova, que serían los encargados de politizar la música para cambiar la fuerte penetración de la música
externa, especialmente en inglés, de esta forma agruparían a los jóvenes artistas que cantarían sus loas
al castrismo, que sería la música autorizada tratando de evitar lo que ellos llamaron “penetración
ideológica”.

En el mes de marzo de ese mismo fatídico 1968 comienzan a aplicar la llamada “ofensiva
revolucionaria”, que como ha escrito Duanel Díaz bajo el título “Nuestro 68” (www.cubaencuentro.
com/es/opinion/articulos/nuestro-68-95390), los “bares, cabarés, quincallas y puestos de fritas fueron
nacionalizados y cerrados: se alegaba que eran lugares donde proliferaba la vagancia, cuando, en
palabras de Castro, no había que promover la ‘borrachera, sino el espíritu del trabajo’. Un puritanismo
jacobino presidió aquella campaña nacional que saludó el cierre de los bares y cabarés como un paso
más en la supresión de los vicios del pasado. ‘No se construye el comunismo con mentalidad de
bodegueros’, decía Castro”.

Con esta “ofensiva” acabaron con todos los pocos pequeños negocios que quedaban aún, como los
mencionados por Duanel en su artículo además de los autos de alquiler concentrados en las “piqueras
ANCHAR” (Asociación Nacional de Choferes de Alquiler Revolucionaria), los camiones de operadoras de
flete, los limpiabotas, los granizaderos, el servicio doméstico que aunque escaso todavía existía hasta
ese año, los vendedores de hielo, los que vendían en sus propias casas durofríos, batidos, jugos, y hasta
los bodegueros que aún quedaban trabajando en la que fuera su propia tienda de víveres semi-
intervenida, fueron cesados o trasladados, estrangulando la economía y trayendo consigo mayores
penurias para la población.

Y en ese mismo mes de marzo Europa se revuelve con lo que después se llamó “Mayo Francés”, que
viene encendiéndose desde el 22 de marzo de 1968, cuando ocho estudiantes de Nanterre protestaron
por el arresto de seis miembros del Comité Nacional de Vietnam, y que los líderes del Partido Comunista
vieron el tamaño del movimiento y trataron de controlar la insurrección para convertirla a su favor. Esos 
miles de estudiantes protestando y más de 30,000 trabajadores en huelga no eran un buen ejemplo para
la población cubana que se negaba a ser subyugada, de ahí que desde la prensa controlada casi no se
informaba sobre estos sucesos.

Preparándose para la gran recogida del 25 de septiembre de 1968 contra los jóvenes cubanos que
frecuentaban la Rampa, en el barrio del Vedado, La Habana, hubo otras anteriores por toda la isla, como
la de finales del mes de mayo del año anterior para confinar más muchachos en los campos de
concentración de la UMAP, y en antiguas prisiones que habilitaron con este fin como la de Bolondrón, en
el monte de la Ciénaga de Zapata donde destinaron entre muchos el 29 de mayo de 1967, a quien fue
después mi esposo. Igualmente en ese mismo 1968 hubo otras redadas más pequeñas con el objetivo
de asustar tanto a los jóvenes como a sus padres, especialmente a todo aquel que escuchaba la W y
pretendía vestir a la moda.

Lo que más aterró a la tiranía castrista es la llamada “Primavera de Praga” que había comenzado el 5
de enero de 1968, ofreciéndole un cambio al pueblo checoslovaco hacia la democracia, de ahí que Castro
apoyara a la invasión de las tropas de la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia que tuvo
lugar la noche 20 de agosto, de ese fatídico 1968. Dos días después, la noche del 22 de agosto fueron
detenidos un gran número de jóvenes acusándolos de planear ir a manifestar frente a la embajada de
Checoslovaquia en La Habana, casualmente un día antes de que Castro diera su discurso de apoyo a
esa monstruosidad. A propósito de esto el escritor José Abreu Felipe relata su testimonio bajo el título “
All You Need is Love” para la revista cibernética La Casa Azul (www.lacasaazul.org/Testimonio1.html)

En esas recogidas también se incluían muchachas adolescentes. A mi memoria llegan los recuerdos de
lo que le sucedió a mi coterránea Miriam Crespo “la hippie” cuando cursaba el segundo año del Instituto
Pre-Universitario de Guanabacoa, el 11no. grado, por lo que era menor de 18 años. Todos los jóvenes
que nos gustaba la “onda”, como éramos llamados los que tratábamos de estar a la moda americana o
de Europa libre, teníamos a Miriam como un ejemplo de modernismo y de afrenta a lo “políticamente
correcto”, siempre pendiente del último hit de la “W”, vistiendo a la moda con su minifalda y su pelo largo y
lacio, considerada con orgullo juvenil una “beatlemaniaca”. Su apresamiento junto a un grupo de amigos
se convirtió en un circo. Le hicieron un llamado “juicio popular” para el que cerraron las calles muy
cercanas a su casa y obligaron asistir a sus compañeros de escuela y a su familia, por cierto,
simpatizantes de la revolución. El gobierno quería un escarmiento y pretendían abochornar y humillar a los
detenidos para lo que montaron una gran farsa. Los acusaron de bailar música extranjera y de usar
estupefacientes, cuando lo único que tenían para tomar era limonada. Los condenaron a un año de
privación de libertad domiciliaria. En solidaridad, sus amigas del Pre comenzaron a subir la falda del
uniforme cuando no estaban en clases y se paraban en el parque del frente, igualmente se identificaron
más con los Beatles y toda la moda, popularizándose escuchar más la W.

Unos años después, entre 1975-78 tuve la suerte de trabajar con Miriam “la hippie” en la Empresa de
Cemento que estaba ubicada en la Avenida Coyula, detrás del reparto DeBeche. Siempre moderna y pro-
yanqui como yo, lo que quería decir que éramos anticomunistas, porque no lograron doblegarnos ni
lavarnos el cerebro. Supe con alegría en el 2001, gracias a la periodista independiente María del Carmen
Carro que Miriam había venido para Estados Unidos. Fue la Sra. Carro quien relató para Cuba Free Press
aquellos tristes sucesos, que yo nunca he olvidado, porque ocurrieron en la misma época en que también
fuimos detenidos junto a mi madre y un grupo de amigos, por estar ensayando una coreografía de quince
años en una casa en la playa de Guanabo.

Fue un 13 de marzo cuando yo acababa de cumplir mis 13 años (1968), que fuimos detenidas por
primera vez en nuestras vidas mi madre y yo por la policía represiva al servicio de la tiranía castrista.
Estábamos un grupo de adolescentes acompañados por personas mayores ensayando una coreografía
para la fiesta de quince años de una muchacha del poblado de Arango, en una de las espaciosas casas
de la playa Guanabo que el gobierno de Fidel había confiscado a sus legítimos dueños y alquilaba a
dirigentes y a «trabajadores ejemplares» que en su mayoría cedían el derecho o mejor dicho, vendían el
derecho a otras personas porque ellos no tenían dinero para salir de vacaciones.

Fue algo traumatizante y muy desagradable, porque no habíamos cometido ningún delito, ni violado
ninguna ley, ni había prohibición para lo que estábamos haciendo, simplemente bailar. Lo que nosotros
no sabíamos era que esa noche estaba el dictador dando otro kilométrico discurso ni el plan de
amedrentamiento contra los jóvenes.


Parte III

Teniendo en cuenta que en este mes de septiembre de 2008, se cumplen 40 años de la triste y terrible
persecución de jóvenes en Cuba, por querer de alguna manera mantenerse a la moda, escuchando la
música prohibida por el sistema totalitario, es que hacemos este recuento para que no se olvide esta
parte de la historia.

A esta otra muestra del gobierno genocida se le llamó popularmente «La Recogida de La Rampa» u
«Operación Hippie» y fue efectuada el 25 de septiembre, de 1968, pero no se le informó nada al pueblo,
ni a los padres de los detenidos, hasta que habló el tirano el 28 de septiembre de 1968 y posteriormente
salió publicado en el periódico Juventud Rebelde bajo la versión totalitaria dos días después.

En su discurso el tirano hizo un recuento estadístico de las "maravillas" que estaban haciendo en
agricultura en el cordón de La Habana, dejando para el final un largo listado de la cantidad de sabotajes
que habían estado padeciendo para culpar a los jóvenes que apresaban. Entre lo que arengaba con
medias verdades para manipular la noticia, copiamos textualmente lo editado:

 “En nuestra capital, en los últimos meses, dio por presentarse un cierto ‘fenomenito’ extraño
(EXCLAMACIONES), entre grupos de jovenzuelos y algunos no tan jovenzuelos, resultado de toda una
serie de factores —a veces ciertamente traumas, a veces familiares de personas que se van, a veces
muchachos descarriados por descuido de las propias familias y en muchas ocasiones por influencia
negativa de determinadas personas sobre ellos— que van inculcándoles ciertas ideas, ciertas actividades. 
 Y así se venían observando grupos, algunos cientos de jovenzuelos en varios grupos, influidos entre
otras cosas por la propaganda imperialista, que les dio por comenzar a hacer pública ostentación de sus
desvergüenzas.
 
 Así, por ejemplo, les dio por empezar a vivir de una manera extravagante, reunirse en determinadas
calles de la ciudad, en la zona de la Rampa, frente al hotel Capri, y allí ¿a qué creen ustedes que se
dedicaban?  Algunos se dedicaban a corromper muchachas de 14 y 15 años y a promover la prostitución
en niñas prácticamente de 14, 15 y 16 años, sirviendo de enlace con extranjeros de tránsito por Cuba, con
marineros de embarcaciones de países capitalistas que se hospedaban por esa zona.  Y esos elementos
llegaban a la audacia de andar comerciando prácticamente con esa gente y vendiéndoles prácticamente
niñas, en el pleno corazón de una capital revolucionaria de un país que ha erradicado la repugnante lacra
social de la prostitución, en virtud de la cual decenas de miles de mujeres eran explotadas y eran
conducidas a la vida más dolorosa y más indigna, cosas —desde luego— naturales de una sociedad
capitalista.
 
 La Revolución realizó ingentes esfuerzos, erradicó la prostitución.  Y he ahí un camino ideológico, donde
surgen esas manifestaciones con la tendencia de revivir esas lacras, de vender mujeres —y no mujeres,
¡de vender niñas a extranjeros de tránsito en este país!  Andar buscando el problema de los cigarritos
americanos de los marineros, a llevar sus radiecitos de pila para mantener ostentosamente su condición
de aficionados a la propaganda imperialista, realizar hurtos y actos delictivos de distinto tipo, romper
teléfonos —los teléfonos que son gratis, del pueblo, y que no rompían cuando eran de un monopolio
yanki—, meterse en las escuelas a destruir el material, a destruir banderas cubanas, a destruir retratos del
Che (EXCLAMACIONES).  Y cosas por el estilo, haciendo ostentación de sus extravagancias.
 
 Y hablo de extravagancias, porque la Revolución no ha sido exigente, no ha estado imponiéndole cosas
a nadie, respeta al máximo el fuero de las personas, no está contra el progreso en ningún sentido (…) ¿Y
qué creían?  ¿Que vivimos en un régimen liberal burgués?  ¡No! De liberales no tenemos ni un “pelo. 
¡Somos revolucionarios!  ¡Somos socialistas!  ¡Somos colectivistas!  ¡Somos comunistas!  (APLAUSOS.) 
 ¿Y qué querían?  ¿Introducir aquí una versión revivida de Praga?  (EXCLAMACIONES.)  ¿Prostitución
ambulante?  ¿”Tuzex” y todo?  ¿Venta de mujeres?  ¿Parasitismo?  (…)  ¿Qué creían?  ¿Que nos iban a
introducir estas porquerías en el país y lo íbamos a permitir?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”) ¿Hasta
cuándo se estarán equivocando con la Revolución?. “

En realidad, y lo confirma el tirano en el discurso, lo que temían era que se diera una “Primavera
Cubana”, de ahí la difamación de los jóvenes que sólo querían ser: JÓVENES, aunque no dudo algún
sabotaje incluido, pero eran los menos.

La versión de mi amigo Manolo, -quien me sugiere que escriba este tema sobre su experiencia
personal- la comparto también con los interesados lectores:

 “Te diré que mi participación en aquel ‘tejemaneje’ fue accidental. Yo estaba en el SMO desde 1967 y me
había fugado de mi unidad para irme de diversión a La Rampa pues pronto nos mandarían a la zafra...
creo que escogí el momento equivocado y el lugar equivocado. Los ómnibus Leylands rodeaban el área y
parecía todo muy sospechoso, pero nunca imagine que lo que vendría después tuviera tal magnitud.

 La PNR comenzó a pedir carné a la gente de forma indiscriminada pero después se concentraron en los
“peludos”, las chicas con minifalda, al que vistiera pantalones “tubitos” y calzara sandalias o al que llevara
un sombrerito conocido como “pachanguita”. Se formo el “corretaje” y los sicarios policiales agarraban y
arrastraban, al que lograran echar el guante, hasta las guaguas.

Allí cayeron dos amigas mías de Carraguao: una mulatica llamada Lucy y otra chica conocida como
María ‘pomo de leche’. Más tarde terminaron ‘hospedadas’ en una granja...para ser ‘reeducadas’.

Conmigo iba otro recluta que se había fugado también y que era conocido como Yon “Calabaza” porque
tenía la cabeza grande y era de Calabazar. Lo que nos salvo de aquello fue que estábamos pelados al
‘coco’ y que llevábamos el carné de “7 pesos”...aún así tuvimos que dar largas explicaciones por no tener
el ‘pase’ de la unidad. Al dejar de ser objetos de interés policial nos dejaron ir después de meternos una
“descarga” por haber sido detectados frecuentando un lugar lleno, según la PNR, de ‘lumpens y lacras
sociales’.

Pudimos colarnos de vuelta a la unidad gracias a la complicidad de la posta de turno, que era nuestro
socio, ‘el negro’ Urbano, al cual le regalamos una cajetilla de cigarros Aroma.

Más tarde nos enteramos que unos matanceros, que cumplían el servicio en mi unidad y se habían
fugado también, pasaron por un trance similar. La voz se corrió y por muchos días a nadie se le ocurrió
‘darse la pira’ por aquello de que se podía caer en manos de las autoridades. Porque la recogida duro
varios días y por varios barrios de La Habana.

De más esta decir que se hicieron ‘recogidas’ en varias ciudades de la isla pues fueron unas redadas
planeadas por el MININT de antemano. Algunos conocidos míos de Santa Clara fueron recogidos en esa
ciudad.
 
O sea, las ‘razzias’, cacerías de brujas, persecuciones, toques de queda y todo tipo de terror
gubernamental fue el ‘modus operandi’ del desgobierno cubano y del cual, entre otros, FUE Y ES
responsable directo Raúl Castro.
 Algún tiempo después ya el camino estaría pavimentado para que, en 1980, las turbas rojas cometieran
aquellas acciones punitivas, infames, reprensibles y abominables, conocidas como ‘actos de repudio’
contra nosotros, la Generación W, durante los sucesos de Mariel.
 Lo más triste es que, por aquella época, ningún organismo de derechos humanos, ni la Cruz Roja, ni la
ONU, ni algún ‘democrático’ país, ni el pipisigallo, protestó contra semejantes atropellos cometidos en
nuestra contra...claro, es que NO éramos jóvenes izquierdistas o vulgares terroristas a los que esas
organizaciones gustan defender”.

 Lo más me impresionó fue la última reflexión: “Quien iba a decir que aquellas ondas radiales
hermanaban a tantos de nosotros, sin conocernos, en secreto y en silencio. Ahora reflexiono y me doy
cuenta de que muchos jóvenes que viajaban en mi misma guagua o que hacían la misma cola eran
“cardiacos” a la W y yo no lo sabia...solo llevábamos la música por dentro, aquella música que un
cómplice radio VEF o un radio SELENA nos ofrecía, como bálsamo bienhechor, a nuestra angustia”.


Parte IV

 Algunos han querido clasificar la Generación W por la edad, pero en realidad no tiene un año específico,
los conozco que nacieron en 1942 como mi hermano, que también la padeció y otros de mi edad que
nacimos en 1955. En la misma están incluidas todos aquellos que nos gustaba la música que era
popular en Estados Unidos que no permitían que se escuchara en la isla y teníamos que oír casi a
hurtadillas, con algunas interferencias molestas, y sabiendo que podríamos acarrear consecuencias por
no ser “políticamente correcto”. Más bien pudiéramos decir que la generación W surgió desde 1965
hasta que después de 1970 poco a poco flexibilizaron tanta rusticidad anacrónica. La mayoría que la
padecimos éramos los que no estábamos de acuerdo con el sistema represivo de Castro que nos
negamos a ser manipulados hasta en la moda juvenil.

 Era nuestra única manera de mantenernos actualizados con el entorno mundial, muchos de esos
artistas jamás le vimos la cara porque el gobierno nunca vendió su música y tampoco puso su imagen ni
en fotografías.

 Tengo en mi poder breves relatos de algunos de aquellos que fueron testigos, pero se necesitan más
testimonios que ejemplifiquen la historia que allí vivimos complementarla.

 Me relató Waldo Fernandez  www.marakka2000.com cuando recordaba su relación con el ya mitológico
rockero “El Conde” a raíz de su lamentable fallecimiento: "En varias ocasiones compartimos celdas de
estaciones de policía. Recuerdo una en especial en Guanabo en 1968, otra fiesta de 15 años, donde la
policía, no solo paró la fiesta, si no que se llevaron a todos los que teníamos el pelo largo entre ellos el
Conde y yo. En la estación de policía formamos un escándalo para que nos soltaran y no cabíamos tanta
gente pues las celdas eran pequeñas. Suerte para nosotros que entre los 'peluo' había un hijo de un
comandante y nos soltaron a todos".

Y nuestro amigo el escultor, pintor y profesor Valentín Reyes nos escribió: "No era únicamente por el
hecho de que nos gustara el rock, además oír aquella música, era una forma más de protestar contra el
sistema totalitario que oprimía nuestras más elementales libertades... Claro que al estar vinculado a
grupos contra el sistema, yo no tenía muchas fiestas por aquella  época, pero sí recuerdo a 'Los Kulpables',
por ser de Guanabacoa. También recuerdo como nos decomisaron una 'placa' de los Beatles, porque era
“divisionismo ideológico”, y que a mi hermano le cortaron una oreja en la policía, cuando le detuvieron por
tener el pelo más largo de lo que los lineamientos de la Revolución permitían... Es lástima, que parta otro
de aquellos de los que pueden denunciar ante cualquiera sobre los desmanes, vejaciones y atropellos de
la Revolución cubana, contra todo el que no pensara como ellos; aunque “camaleonescamente”, {ellos
dirían que por la “dialéctica”} años más tarde le diesen un homenaje a John Lennon, e incluso, levantaran
en ese mismo Vedado [en el que había que ocultarse para oír la música de los Beatles] una estatua del
mismo..."

 Por su parte el cantante y compositor Alexander Domínguez expresó: "Éramos una generación
apasionada subyugada por el “divisionismo ideológico” que, para el régimen castrista, significaba
escuchar, bailar o interpretar música de los grupos ingleses o de “La Yuma”. Fueron muchas las
humillaciones a que nos sometió el régimen como cortarnos el cabello, desgarrar nuestros ajustados
'pitusas' (jeans) e incautarnos los discos, instrumentos."

 Y el Dr. Emilio Hernández me dijo: "Me puse a recordar aquellos tiempos de juventud cuando realmente
era inaceptable oír algo que se cantara en idioma inglés. Mis recuerdos van a viejos radios de los
llamados de tubos al vacío o 'de bombillos' y en el final del 'dial' aparecía con gran interferencia una o dos
emisoras de AM en inglés que radiaban la música de la época y por supuesto los grupos que en esos
momentos eran el hit, bueno así a escondidas y en silencio se hacía confidente uno y el aparato receptor
el haber oído o saber cual era el último hit de los Rolling Stones , de los Beatles, o de cualquier otro".

 Y la reflexión de Oscar Cortés es muy gráfica: "¡Que lástima que nadie haya escrito o filmado nada de
esta época en Cuba! Se debía dejar algo para el futuro. Si tienes oportunidad alguna vez, mira la película
Swing Kids. Trata de la generación joven alemana de la época de Hitler que le gustaba la música swing
americana y eran perseguidos por eso. Cuando la vi en la TV, me trajo recuerdos de los finales de los 60s
en La Habana".

 Concluyendo les hago un breve recuento de los hechos para no perdernos en algo tan largo. Entre los
antecedentes exteriores tuvimos: La Revolución Cultural China en 1965, el Mayo Francés-1968 y la
Primavera de Praga- de enero a agosto de1968, que culminó con la terrible invasión soviética y sus
satélites. Y entre los internos tenemos: la noche de las tres P, en 1962; la creación de los campos de
concentración UMAP-1965; el proceso de la microfracción 1967-68;  Congreso Cultural de La Habana, en
enero de 1968; la Casa de las Américas organiza el Centro de la Canción Protesta con un Primer Recital,
en febrero de 1968; la llamada Ofensiva revolucionaria, en marzo 1968.

 Y además desde Cuba a través de la OSPAAAL (Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina creada en enero de 1966 con ayuda de los izquierdistas del mundo) se desestabilizó el mundo, y especialmente en 1968 los miembros del MLN de Uruguay, conocidos por ‘Tupamaros’, cometían sin piedad actos de terrorismo, lo mismo los llamados ‘Montuneros’ en Argentina y los ‘Macheteros’ de Puerto Rico. Mientras en La Habana, en ese mismo año se llevó a efecto la Muestra Internacional de Arte del Tercer Mundo para exponer los carteles gráficos de propaganda política ‘anti-imperialista’ que en un principio se circulaban doblados y encartados dentro de la revista Tricontinental cuya tirada llegó a ser de 50 000 ejemplares). El 18 de agosto de 1968 celebraron en La Habana la Jornada de Solidaridad con el pueblo Afronorteamericano, por el encarcelado líder de la organización terrorista Panteras Negras (Black Panters) Huey Newton. El 22 de agosto impartieron una conferencia de prensa en La Habana el Ministro de Educación de dicho partido George Mason Murray y Joudon Ford dirigente en New York. Favoreciendo en otro país, lo que el castrismo negaba a su pueblo.

 Por si fuera poco, a todo el que había presentado su deseo de abandonar el país legalmente los quitaban de su puesto de trabajo, y en 1968 empezaron a mandarlos a la agricultura o a trabajos forzados en la construcción. El mismo tirano se mofó en pleno discurso del 28 de septiembre de 1968 de esta nueva manera de hostigar a quien no se le plegaba llamándolos vagos: “Los parásitos saben que ya no tienen dónde meterse, los vagos saben que ya no tienen dónde meterse, el lumpen sabe que ya no tiene dónde meterse.  Los que optaron por la “'dulce vita' yanqui y sacaron sus papeles y sus pasaportes tienen que participar también en el esfuerzo del pueblo, porque no van a estar viviendo de parásitos (APLAUSOS).  Los Johnson —como les llaman a esos señores— están actualmente, mientras les llega el telegramita, los que están en condiciones físicas aptas para ello, ganándose el pan con el sudor de su frente.  Y antes de pasar allá a la sociedad del imperialismo, su ladrillo puesto, su granito de arena también por este país.”

 En 1968 supuestamente deja de existir la UMAP. Muchos jóvenes que allí se encontraban como el que es mi esposo Rogelio Vizcaíno, lo trasladaron para las llamadas Columna Juvenil del Centenario para que terminara de cumplir con los tres años de SMO reglamentarios y seguir explotándolo.

 En ese drástico 1968 se celebró la última Navidad en Cuba y el ateísmo trató de absorbernos.

 Y esas recogidas para subyugar a la población nunca terminaron, aunque no se volvieron a generar tan masivamente como la del 25 de septiembre de 1968. Un ejemplo es la denunciada en el 2005 por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional sobre  cientos de jóvenes marginados que fueron apresados, producto de redadas policiales realizadas desde mediados de enero hasta principios de abril entre personas cuya edad promedio es 18 años como parte de una denominada  “operación contención”, siendo internados “en prisiones de alta seguridad, principalmente en el Combinado del Este”, y eran jurídicamente inocentes, debido a que no cometieron delito específico y probado bajo el principio del debido proceso, sin embargo por la llamada “peligrosidad pre-delictiva” pueden que cumplan o quizás cumplieron hasta 4 años de prisión. Un hecho único en el mundo el estar encarcelado por si acaso cometen un delito. Pero cuando la Generación W no había organizaciones opositoras ni disidentes en la isla que pudiera denunciar los desmanes del régimen.

 Termino con lo que expresa filosóficamente el gran trovador, guitarrista, cantante y compositor Manolo Blanco, fundador en la ciudad de Miami del movimiento trovadoresco cubano en el exilio para definir aquella época: “Oscuros días de pureza ideológica, pánico a la contaminación democrática y represión
indiscriminada”.

 Donde quiera que estén mis hermanos de generación quiero que sepan que a ellos dedicamos esta recopilación histórica, para que no se borre lo que allí padecimos, y los invito a que compartan su experiencia que pondremos en nuestra página www.mariaargeliavizcaino.com. Y a Manolo (emeritus),  mil gracias por no olvidar y recordarme esta fecha.-
 


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