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Echemendía, un patriota de estos tiempos
27-03-2009, Sánchez, Víctor E.

Cubamatinal/ Aplo Press / Cuando apenas hacia mis primeros “pinitos” en la disidencia santiaguera, ya oía hablar de Echemendía, como los conocemos por acá. Aunque en mi mente los recuerdos se mantienen frescos y a veces no tengo en cuenta el tiempo transcurrido, pero ya de eso hace bastante rato, fue cuando toda aquella efervescencia política de Concilio Cubano y los últimos coletazos de la crisis de los 90.

Sin embargo, Echemendía sigue ahí. Aferrado a sus principios, tal vez quedando bien consigo mismo y con la patria, porque con ella – los hombres como Echemendía – siempre quedan bien. No obstante, muchas veces me pregunto: ¿Estaremos los compatriotas de Echemendía cumpliendo lo suficientemente con él? ¿Quiénes, de las diferentes generaciones de opositores políticos habrán visitado su casa y familiares? ¿Los de la prensa independiente, les habremos dado la suficiente cobertura a su caso? Y en el exilio, ¿se habrá realizado una campaña lo suficientemente impactante para su liberación? No creo, que alguien tenga, ni siquiera una foto que le ponga rostro a la causa de Echemendía. No sé si con ese tratamiento, alguien quisiera seguir los pasos de Echemendía.

A finales del 2002 un expreso político radicado actualmente en los Estados Unidos nos visitó aquí en Santiago de Cuba. El también se cuestionaba, si ellos, los expresos políticos y que una vez fueron compañeros hasta de celda de Echemendía, habrían cumplido con su compromiso cuando abandonaron la cárcel y prometieron no olvidarse de los que quedaban atrás.

Ese compromiso- nos contó- que llevó a la creación de un club de expresos políticos, que muy premeditadamente se les puso por nombre, Gerardo González a quien en la prisión de Boniato les decían “Hermano de la Fe” por sus creencias religiosas y su amor al prójimo y que fuera vilmente asesinado el 1 de septiembre de 1975, precisamente en la prisión de Boniato por reclamar asistencia médica para uno de sus compañeros de causa.

En tantos años de prisión, ya que en el próximo mes de mayo cumple 19 años de encierro, Echemendía ha visto pasar miles de acontecimientos, muchos los han llenado esperanza y optimismo: el colapso de la Unión Soviética y el derrumbe del campo, la crisis económica en Cuba, en su mayor expresión denominada “período especial”, la crisis de los balseros en el 94, la protesta pública conocida como el “maleconazo”, la aparente apertura económica en Cuba y los acuerdos migratorios, firmados entre Cuba y los Estados Unidos. En fin, una retahíla de acontecimientos, que además de ser históricos, poco representan o cambian la condición de preso o en la vida de Francisco Herodes Díaz Echemendía.

Sin embargo, a pesar de que la presión acabó con su vida familiar, porque su padre murió temprano y la esposa no resistió semejante prueba de estoicismo, otras personas acudieron a su apoyo. Hay que destacar entre ellas a Elaine Ibarra, quien lo adoptó como un hijo y le dio todo lo que pudo mientras las circunstancias lo permitieron, pero ella tampoco llegó al final, al menos de ver a Echemendía libre. Murió hace unos pocos años víctima del cáncer.

En el 2006 el Tribunal Popular Provincial de Santiago de Cuba le negó la libertad condicional, por su posición vertical e inclaudicable, pero las autoridades judiciales lo catalogan como que no ha cumplido con el plan de reeducación. La realidad es que durante su presidio político Echemendía no ha dejado un momento de denunciar los excesos de las fuerzas represivas y las fehacientes violaciones de los derechos humanos.

Tengo en mis manos, un minúsculo papel, sacado subrepticiamente de la prisión de Boniato donde Echemendía da cuenta de que el pasado 3 de marzo el recluso Leonardo González Figuera fue golpeado por el capitán Alain, jefe del Orden Interior, en compañía del reeducador Amauri y cinco guardias del penal. El 16 de marzo también fue brutalmente golpeado el preso Néstor Cala Revilla por un grupo de militares dirigidos por el oficial Vladimiro. Esto demuestra la consistencia de Echemendía en las denuncias, aun expensa de sus propios beneficios.

La situación interna y externa de Cuba, en un mundo que se les hace más favorable y cómplice, no permite tener buenos augurios, de que Echemendía logre salir antes de cumplir los 20 años de prisión a los que fue inicialmente condenado. En un mundo, donde personas que eran adolescentes cuando Echemendía cayó preso, hoy ya son presidentes de sus respectivos países y no los tienen en cuenta, más bien se solidarizan con sus victimarios. Entonces es nuestra responsabilidad de elevar nuestras voces y solidaridad con Echemendía, y es por eso, ex profeso se ha repetido insistentemente su nombre en este artículo, para compensar en algo las veces que su nombre ha sido ignorado.

Todo aquel que quiera saber más de la vida y obra de Francisco Herodes Díaz Ecehemendía puede ponerse en contacto con sus familiares, residentes en: Cale E No. 74 E/ B y D Reparto Chicharrones, Santiago de Cuba, Cuba.

Trabajos de Echemendía y artículos relacionados:

Tratado sobre la oposición política en Cuba
Cuba, para ti una rosa blanca y el corazón con que vivo
Cuba, te estamos dando el corazon
Francisco Herodes Díaz Echemendía
La soledad de la luz

* victorernestosanchez@ymail.com


 


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