cubamatinal.com| |
Cuba y su Realidad Social 28-03-2017

Portada
Noticias
Deportes
Breves
Video Blog
Cuba-Org.
Politicas
Reportajes
Actividades
Colaboraciones
Buscador
Cartas
Suscribase
   Enviar por Email
Violadores al banquillo
25-11-2006, Jorge Olivera Castillo

Kim-Yong-Il se retuerce en su trono después del anunciado manotazo diplomático.

Sin aún hacer diana, el dictador norcoreano siente los aires de una resolución de condena por los continuados abusos a los derechos humanos.

Una comisión de las Naciones Unidas ha decidido estigmatizar la realización de ejecuciones públicas, el encarcelamiento de miles de personas y las torturas a quienes intentan cruzar la frontera hacia otras naciones.

Como es costumbre en este tipo de controversia, el país señalizado asume poses de víctima, vierte con frenesí los ingredientes de un presunto complot internacional para derrocar el gobierno y redobla su perfil nacionalista sin escatimar retóricas, ni otras maniobras tendientes a desviar la atención del mundo.

Kim se vende como el primogénito de la mansedumbre. El hombre cabal y generoso. Insiste en que todo eso es puro cuento. Invenciones de enemigos que observan a Corea con el odio en primer plano y la maldad convertida en un lente sin estrenar.

Corea del Norte es un portento de civilidad. Allí reina la paz y el consentimiento popular al régimen es unánime. Nadie contradice la agenda del Partido de los Trabajadores –que regenta el poder desde la década del 40 del siglo XX– porque es una institución emanada del pueblo. Eso alegan –hasta el delirio– los que tienen en Pyongyang castillos y coronas, también cadenas para amarrar a quienes pidan vacaciones en el rebaño y cintas adhesivas con el fin de clausurar las bocas que exigen decencia y justicia.

Ni hablar de las balas que astillan occipitales con una eficacia de lujo, por cualquier desvarío pro-democrático.

De acuerdo a testimonios dignos de crédito la Corea comunista dista de ser una nación.

Reúne los suficientes requisitos para clasificar como un campo de concentración muy bien administrado o en su defecto podría tenerse en el rango de las reliquias históricas, pues lo medieval predomina, discurre sobre los carriles de la paranoia y la barbarie.

El silbar de la espada de Damocles es un signo fatal para la mayoría de los habitantes de este territorio, sumidos en los entresijos de la paciencia asiática, la resignación de ver por doquier el endemoniado rostro del hambre y escuchar –a todas horas – el coro de la incertidumbre.

Por cierto, en Cuba tampoco faltan la indumentaria del verdugo, los grilletes, las celdas de castigo y las penas capitales.

Es imposible negar que la disidencia tiene su precio, quizás algo menor que allá en el reinado de Kim-Yong-Il, pero nada de gangas.

Actualmente languidecen en las cárceles cubanas cerca de 300 presos políticos de conciencia, proliferan los actos de repudio, los acosos, las amenazas de muerte, estas últimas con las posibilidades de su concreción gravitando permanentemente sobre las víctimas.

Sin que quepan dudas hace falta una resolución de rechazo a la situación que prevalece en la isla.

Es pertinente recalcar que en Cuba las violaciones a los derechos humanos pronto cumplirán 48 años. El mismo tiempo en que el Partido Comunista gobierna en solitario.

Sobre estas cuartillas más que una opinión personal emerge el deseo de miles de coterráneos de vivir en libertad y hacer uso, sin cortapisas, de los derechos fundamentales.

“Un documento lleno de mentiras”, así calificaron las autoridades coreanas a lo consignado en el documento condenatorio que espera por su definitiva aprobación.

Esa es la coartada de los infractores. El cliché que intenta tapar el sol con un dedo. La misma cantinela de siempre.


Editoriales  + 
Opinion  + 
Colaboraciones  + 
Entrevistas  + 
Foros
Hemeroteca
Enlaces

Cuba Matinal - Spain, C. Alcala 99, 28009 Madrid, España. Tel: + 34 639 43 15 89
repliche orologi © Copyright 2006. All Rights Reserved. Contacto: cubamatinal@cubamatinal.com