cubamatinal.com| |
Cuba y su Realidad Social 23-04-2017

Portada
Noticias
Deportes
Breves
Video Blog
Cuba-Org.
Politicas
Reportajes
Actividades
Colaboraciones
Buscador
Cartas
Suscribase
   Enviar por Email
Carta a la senadora Yeidckol Polevnsky
07-02-2009, Redacción C.M.

Cubamatinal/ A continuación el texto de la carta que dirige el productor de televisión Alexis Núñez Oliva quien es cubano residente en México a la Senadora del PRD Yeidckol Polevnsky, tras las declaraciones que hiciera en el programa radiofónico de Ciro Gómez Leyva con motivo de su reciente visita junto con otros Senadores a Cuba.

La legisladora comento textual que no se reunió con los disidentes cubanos porque los opositores al régimen de Fidel Castro son financiados en su totalidad por los Estados Unidos, absolutamente comprobado, tristemente son mercenarios, son gente pagada por dinero de Estados Unidos. En Cuba no se mete a la cárcel a la gente por pensar distinto.

En Fórmula de la Tarde se leyó parte del contenido de esta misiva fechada el día de hoy, la cual dijo su conductor, el periodista Ciro Gómez Leyva, se le enviará a la Senadora.

“Ciudad de México, 29 de Enero 2009.

Senadora Yeidckol Polevnsky:

Escuché con sorpresa sus declaraciones cuando afirmó que los opositores al gobierno cubano son mercenarios financiados por los Estados Unidos, en una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva.

Sus declaraciones surgen luego de su reciente visita a mi país, junto a un grupo de honorables senadores mexicanos.

Mi sorpresa, como cubano nacido en esa Isla que la recibió, es causada porque las palabras vienen de una mujer mexicana que tuvo una amarga experiencia a partir de sus doce años, y que ha convivido con dos identidades para intentar salvarse del escrutinio público.

Llama la atención que usted generalice a todos los opositores cubanos con tanta ligereza y con las mismas palabras que utiliza el gobierno cubano, que recientemente cumplió cincuenta años en el Poder, donde usted no podrá aspirar en todo ese tiempo a un cargo público por elección en la manera que usted conoce y participa de la democracia en México.

Usted, que no es cubana y que pertenece al partido que ha insistido en no inmiscuirse en asuntos internos de Cuba, se toma la libertad de acusar públicamente de mercenarios a personas que no pueden escuchar el medio para el que ofreció sus declaraciones y que no cuentan con recursos para responderle ni para explicar sus motivaciones personales para oponerse al gobierno de su propio país, un derecho natural del pensamiento humano para cualquier ciudadano de este planeta.

Tan triste como su historia personal, Senadora Yeidckol, resultan sus palabras ofensivas en contra de los cubanos que viven en Miami y de los opositores que viven en Cuba, porque usted no ha tenido la delicadeza de conocer personalmente a uno solo de esos opositores en su reciente viaje a mi país para escuchar sus reclamos. Tampoco visitó usted las cárceles donde se encuentran recluidos muchos de ellos.

Usted, que ha sufrido tanto, sabe que en toda historia hay distintos puntos de vista y que tomar partido escuchando sólo a una de las partes es una forma antiacadémica de adquirir conocimiento y convierte en ignorante a quien cree saber de lo que opina.

En la sociedad cubana, como en la sociedad mexicana, hay personas con pensamientos y aspiraciones distintas a las de sus gobernantes.

Ni usted ni su Partido han padecido el cuestionamiento de mercenarios por haber recibido recursos, apoyo o simplemente solidaridad de los mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos. Incluso, ni usted ni su Partido han sido señalados como mercenarios cuando han recibido el apoyo solidario de gobiernos extranjeros.

A mí, que soy cubano y tengo la fortuna de haber sido adoptado por su país, no me consta que todos los opositores cubanos luchen sólo por sus ideas y no por otras motivaciones.

Pero si me consta que muchos de ellos, a los que conozco desde cuando no se oponían públicamente, no han tenido otras motivaciones que no sean las de pensar diferente y exponer sus proyectos dentro de su propio país, pagando por ello, en ocasiones, con años de cárcel o siendo advertidos una y otra vez desde el Poder para que dejen de insistir en sus demandas.

A pesar de la rudeza con que han sido tratados, esos opositores y otros que no están presos, siguen expresando sus cuestionamientos y exigen un espacio para pensar distinto dentro de Cuba.

No es creíble que todos los opositores cubanos jueguen al negocio de cobrar dinero por lo que hacen bajo el riesgo de pasar veinte o más años en las cárceles. Hasta hoy no es un negocio que alguien haya visto como redituable en alguna parte del mundo.

Sin embargo, a través de la historia sabemos que los hombres y mujeres pueden resistir cualquier prisión o cualquier presión cuando los quieren callar a fuerza de negarles el espacio público que les pertenece. México tiene muchos ejemplos de ello. Cuba también.

No soy político ni tengo un perfil de pertenecer a grupos ni a gobiernos. No coincido con todos los opositores cubanos ni con la forma en que se ejerce el Poder en Cuba. Pero en todos encuentro puntos de vista que podrán beneficiar a mi país si hubiera menos encono y más espacio para dialogar entre quienes nacieron en Cuba.

Sus palabras, Senadora Yeidckol, laceran y ofenden a los cubanos, sin importar su afiliación política ni dónde vivan. Aportan división y resentimientos. Sus declaraciones son leña al fuego doloroso de cinco difíciles décadas.

Sus acusaciones la convierten a usted en una vocera de conceptos gubernamentales, con un lenguaje vacío y ajeno a las causas que siempre le he visto defender, contrario a lo que se espera de usted como una representante en México precisamente de la oposición, de los que menos tienen, de los que buscan un espacio para ser reconocidos y escuchados a través de su representación como Senadora.

En México no comparto todas las ideas de todos los Partidos, pero aun viviendo aquí­ y siendo orgullosamente mexicano naturalizado, prefiero callar y dejar ese análisis a los mexicanos que con tanta sabiduría y democracia debaten sus diferencias y van consiguiendo algunos de sus sueños.

Usted no ha vivido en Cuba ni ha tenido la intención de hablar y escuchar a todas las partes involucradas.

Su desprecio por quienes piensan distinto al gobierno con el que usted se reunió en La Habana merece una solicitud: absténgase de acusar a quienes no puedan responderle por ahora, porque su historia personal no es coherente con el abuso de poder y usted, con sus declaraciones, usó el poder y los micrófonos para acusar sin conocimiento a quienes dentro del país donde nacieron proponen cambiar las cosas con el uso de las ideas.

Senadora Yeidckol: usted es una mujer con ideas distintas al gobierno en el Poder. No censure a los cubanos que expongan ideas diferentes a las de su gobierno.

Usted representa un cargo de elección. No cuestione a quienes no cuentan con la elección como método para elegir.

Usted ha sufrido la injustica de quienes la señalaron sin conocer su historia. No sea injusta con la historia de quienes no conoce.

Espero que la democracia mexicana en la que usted trabaja para transformar y mejorar a su País jamás le niegue el derecho a opinar y que nunca sea acusada de mercenaria por un extranjero que sin conocerla, ofenda a todos los mexicanos al ofender la dignidad de una mujer libre como usted.

Gracias por su atención.
Alexis Núñez Oliva”

 


 


Editoriales  + 
Opinion  + 
Colaboraciones  + 
Entrevistas  + 
Foros
Hemeroteca
Enlaces

Cuba Matinal - Spain, C. Alcala 99, 28009 Madrid, España. Tel: + 34 639 43 15 89
repliche orologi © Copyright 2006. All Rights Reserved. Contacto: cubamatinal@cubamatinal.com